“ 8. Porque mis pensamientos no son vuestros pensamientos, ni vuestros caminos mis caminos, dijo Jehová.
9. Como son más altos los cielos que la tierra, así son mis caminos más altos que vuestros caminos, y mis pensamientos más que vuestros pensamientos.
10. Porque como desciende de los cielos la lluvia y la nieve, y no vuelve allá, sino que riega la tierra, y la hace germinar y producir, y da semilla al que siembra, y pan al que come,
11. así será mi palabra que sale de mi boca; no volverá a mí vacía, sino que hará lo que yo quiero, y será prosperada en aquello para que la envié.”
Isaías 55:8-11
La Palabra de hoy, nos recuerda y nos ratifica que sus pensamientos no son nuestros pensamientos. Con esto Dios nos quiere decir que aprendamos a confiar en Él, y a esperar sólo en Él. El Señor sabe que nuestros pensamientos solo a nosotros nos parecen buenos, pero Él sabe a donde nos llevarán nuestras buenas intenciones.
El versículo también habla de que nosotros establecemos nuestros caminos, directrices que tomamos, determinaciones que tomamos en lo que haremos y cómo lo haremos, pero Dios nos dice que Él tiene otro camino para nosotros. Por lo cual es necesario detenernos a analizar lo que estamos haciendo y si estamos o no dejando actuar a Dios en nuestras vidas.
Obviamente todo lo que Dios promete lo cumple, y en esta Palabra es Él mismo quien nos ratifica que “su Palabra no vuelve a Él vacía, sino que hará lo que Él determinó, y será prosperada en aquello para lo que la envió”... Gloria a Dios..!! pues Dios siempre cumplirá su Palabra de bendición, solo debemos dejar de lado nuestros propios planteamientos y dejar el control de nuestra vida en manos del Señor.
Pr. Herman Gajardo P.


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