“3. Y aconteció andando el tiempo, que Caín trajo del fruto de la tierra una ofrenda a Jehová.
4. Y Abel trajo también de los primogénitos de sus ovejas, de lo más gordo de ellas. Y miró Jehová con agrado a Abel y a su ofrenda;
5. pero no miró con agrado a Caín y a la ofrenda suya. Y se ensañó Caín en gran manera, y decayó su semblante.”
Génesis 4:3-5
Es interesante ver en esta lectura, una situación ocurrida en la vida de Caín y Abel, considerando que ellos tenían un conocimiento directo de quien era Dios, y no solamente por el legado de sus padres Adán y Eva, sino de una personal perspectiva, debido a la relación que Dios tenía con ellos, al fin y al cabo ellos eran los primeros hombres nacido en la tierra, o sea fueron el prototipo de “hijos del hombre”, pues era el inicio de un plan de vida para una nueva generación ante los ojos de Dios, considerando que sus padres le fallaron a Dios y fueron expulsados del Jardín del Edén.
Los versículos leídos dicen que a Caín se le ocurrió sorprender a Dios, y cómo era labrador, trajo del fruto de la tierra una ofrenda al Señor. Al ver esto, Abel quiso también traer una ofrenda al Señor, y trajo de los primogénitos de las ovejas, de los más gordos, o sea los mejores. La narración dice que a Dios le agradó la ofrenda de Abel, pero no miró con agrado la ofrenda de Caín. ¿Porqué Dios despreció la ofrenda de Caín?. Porque Dios examina nuestros corazones, y algo vió en Caín que no le pareció bien. Si se fijan bien en el versículo 5, dice “pero no miró con agrado a Caín ni a la ofrenda suya”. Dios primero ve a Caín, después mira la ofrenda. Esto es un principio que Dios establece aquí. El Señor siempre mirará primero nuestro corazón, Él primero verá nuestra intención, a Dios no le llama la atención la ofrenda en sí, sino el que trae la ofrenda.
La ofrenda de Abel agradó a Dios, no porque eran lindos y gorditos esos corderitos, sino que Abel conquistó el corazón de Dios por su actitud, por su fe según dice en el libro de Hebreos, pues él se preocupó que esos corderos fueran lo mejor y elige a los primogénitos de sus ovejas, ¿porqué hace esto?, porque los primogénitos, o sea los primeros hijos, los representaba a ellos, como primogénitos de Adán y Eva. Y puso su corazón en esa ofrenda, en esa muestra de profundo amor por el Creador. Y a Dios le agradó la ofrenda de Abel.
Una de las ofrendas especiales que los judíos hacían, se llamaba “Corbán”, y esta era una ofrenda apartada, consagrada exclusivamente para Dios, en Marcos 7:11 aclara que esta ofrenda significa “Mi Ofrenda a Dios”. Tú y yo debemos ser una ofrenda genuina y de corazón para Dios. Tú y yo somos Corbán.
Pr. Herman Gajardo P.


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