“2. He aquí Dios es salvación mía; me aseguraré y no temeré; porque mi fortaleza y mi canción es JAH Jehová, quien ha sido salvación para mí.

3. Sacaréis con gozo aguas de las fuentes de la salvación.

4. Y diréis en aquel día: Cantad a Jehová, aclamad su nombre, haced célebres en los pueblos sus obras, recordad que su nombre es engrandecido.”

Isaías 12:2-4

Que maravilloso es leer acerca de que nuestra fortaleza es el Señor, pues solo en Él tenemos salvación y eso produce en nosotros un gozo indescriptible, como alguien que estaba cautivo y ahora obtiene la libertad. El profeta Isaías entendió esto y escribe “mi fortaleza y mi canción es Jehová”, dando énfasis a quien es Dios para nosotros y para que nuestros cantos solo se enfoquen en Él.

Es lamentable ver que algunos cantantes cristianos hayan optado por eliminar de sus canciones el Nombre de Dios y hayan dejado de hablar acerca de sus obras a nuestro favor, de tal manera que sus canciones sean aceptadas por la gente y se popularice su trabajo musical en desmedro de lo que dice el versículo 4 que hemos leído.

El enfoque de nuestros cantos debe ser siempre el Señor y lo que Él es, de manera de darlo a conocer y que Su Nombre sea enaltecido y en ningún caso nosotros o los que cantan. La fama es Él. En Jeremías 13:11 encontramos la siguiente declaración: “...hice juntar a mí toda la casa de Israel y toda la casa de Judá, dice Jehová, para que me fuesen por pueblo y por fama, por alabanza y por honra;”.

No pierdas nunca el enfoque de tu canto, porque Dios no cambia, Él sigue siendo el mismo, el único digno de adorar, que tu canto nunca deje de ser el Señor Dios Todopoderoso.

Pr. Herman Gajardo P.