“14. Haced todo sin murmuraciones y contiendas,
15. para que seáis irreprensibles y sencillos, hijos de Dios sin mancha en medio de una generación maligna y perversa, en medio de la cual resplandecéis como luminares en el mundo;”
Filipenses 2:14-15
Los consejos de estos versículos que leemos hoy, son directos y enfáticos, el apóstol Pablo no los escribe como una sugerencia a tomar en cuenta, sino como una orden a obedecer: “Haced todo sin murmuraciones y contiendas”, o sea, no discutan, no pongan peros, no busquen otras alternativas, nada de eso, si tenemos que cumplir nuestro ministerio de compartir el evangelio y sujetarnos a sus preceptos y mandamientos, simplemente debemos hacerlo, pues ninguna de nuestras excusas serán válidas, es mejor obedecer que hacer sacrificios (1 Samuel 15:22).
En el versículo 15 leemos acerca del porqué debemos ser obedientes a esto: “para que seáis irreprensibles y sencillos, hijos de Dios sin mancha en medio de una generación maligna y perversa”, Tremendo..!!, todo tiene una razón de ser, Dios no se equivoca, Él sabe en medio de qué estamos, y necesitamos permanecer fieles y leales, para ser irreprensibles y sencillos… Maravilloso..!!. El versículo termina diciéndonos: “en medio de la cual resplandecéis como luminares en el mundo”, Amén..!!… Resplandecer entonces es nuestro deber, hay tantos que viven en tinieblas, en oscuridad, y necesitan conocer a Jesucristo, la luz del mundo, que hoy habita en nosotros… ¡Resplandece!… ¡No te escondas!.
Pr. Herman Gajardo P.


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