“20. Mas los impíos perecerán, Y los enemigos de Jehová como la grasa de los carneros Serán consumidos; se disiparán como el humo.
21. El impío toma prestado, y no paga; Mas el justo tiene misericordia, y da.”
Salmo 37:20-21
Dios no soporta a los impíos, a los rebeldes, a los que no se sujetan a ninguna autoridad, incluso, en el versículo que leemos hoy dice tajantemente: “Mas los impíos perecerán”, y no vemos ninguna alternativa de que Dios cambie de opinión, y esto es porque Dios es inmutable, Él no cambia, su Palabra permanece para siempre. Luego el mismo versículo declara: “Y los enemigos de Jehová como la grasa de los carneros Serán consumidos; se disiparán como el humo”, ratificando que Dios no acepta la impiedad, y considera como sus enemigos a aquellos que se alejaron de sus preceptos y mandamientos de vida, adoptando estilos de vida liberales, sin fundamentos sólido, y totalmente en contra de lo que las Sagradas Escrituras enseñan, lamentablemente todos serán consumidos, ninguno de ellos se salvará, y todos morirán eternamente.
El siguiente versículo, nos ilustra acerca de lo que hacen los impíos, y dice: “El impío toma prestado, y no paga”, y esta actitud es mucho más común de lo que nosotros pensábamos, pues todos conocemos a a alguien que actúa así, y quizás hasta usted mismo ha caído en esta trampa del enemigo, ya sea por anhelar tener cosas, y después verse imposibilitado de pagar, y aunque quiere hacerlo, no puede, pero los impíos no tienen ninguna intención de pagar, y usan artimañas y triquiñuelas para nunca hacerlo, pues la avaricia les consume. Pero, el versículo termina diciéndonos: “Mas el justo tiene misericordia, y da”, el justo es el que ha sido justificado, o sea nosotros, los salvados de la muerte eterna que merecíamos, pero Jesús murió en nuestro lugar y nos salvó, y ahora estamos viviendo una vida nueva, la misericordia del Señor en nosotros nos hace ser misericordiosos, y damos, y amamos, y perdonamos, y actuamos en justicia.
Pr. Herman Gajardo P.


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