“28. Sabed, pues, que a los gentiles es enviada esta salvación de Dios; y ellos oirán. 29. Y cuando hubo dicho esto, los judíos se fueron, teniendo gran discusión entre sí. 30. Y Pablo permaneció dos años enteros en una casa alquilada, y recibía a todos los que a él venían,”
Hechos 28:28-30
El sacrificio de Jesús, no fue solo para el pueblo que Dios formó, “A lo suyo vino, y los suyos no le recibieron” (Juan 1:11), “Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios” (Juan 1:12), la muerte de Jesús fue por causa de nuestro pecado, y su sangre preciosa fue derramada para darnos salvación, y ser llamados hijos de Dios, esto es a nosotros, los que hemos creído en Él, no mereciendo nada, nos adoptó como sus hijos, aún habitando en lo último de la tierra, Él nos vió, nos amó, y nos dió su salvación, y somos herederos de todas sus promesas. El versículo 27, del párrafo bíblico que leemos hoy, dice: “Sabed, pues, que a los gentiles es enviada esta salvación de Dios; y ellos oirán”, y Dios cumple su Palabra.
En el versículo 29, dice que para los judíos esto era confusión, piedra de tropiezo, pero para nosotros es la piedra del ángulo (Salmo 118:22), (1 Pedro 2:6), y en el último versículo del libro de los hechos dice que Pablo se quedó dos años allí, y “recibía a todos los que a él venían”, y hoy, en nuestros días, la puerta sigue abierta para que vengas encontrarte con Dios, a través de conocer a Jesucristo, Él es el único camino para llegar al Padre. Te invitamos cordialmente a asistir a un Culto Evangélico. Jesús te está esperando. Ven a oír su voz.
Pr. Herman Gajardo P.


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