“5. Mas quiero recordaros, ya que una vez lo habéis sabido, que el Señor, habiendo salvado al pueblo sacándolo de Egipto, después destruyó a los que no creyeron.”

Judas 5

El anhelo de Judas Tadeo, al escribir esta carta, era que todos los que habían creído en el evangelio, estuvieran atentos y conscientes de quién es Jesús y de su gran sacrificio por darnos salvación, por lo cual, en este versículo nos escribe diciéndonos: “Mas quiero recordaros”, o sea que lo tengamos siempre presente, que no nos olvidemos, y luego agrega: “ya que una vez lo habéis sabido”, que recordemos lo que hemos aprendido, que le demos importancia a lo estudiado en las sagradas escrituras, pues no se trata solo de historias, pues todo lo escrito en la Biblia ha sido inspirado por el Espíritu Santo al escritor, al igual que esta carta de Judas Tadeo, y además, todo lo escrito son preceptos del Señor enseñados a través de vivencias del pueblo de Israel, y con el objetivo de mostrarnos la voluntad de Dios, su plan de salvación a la humanidad, y conocer a Dios tal como Él es.

El versículo además enfatiza en que: “el Señor, habiendo salvado al pueblo sacándolo de Egipto, después destruyó a los que no creyeron”, y esta muy clara declaración, deja en jaque a quienes piensan que porque Dios es bueno y misericordioso, al final salvará a todos, y sin tomar en cuenta también a quienes aducen que si un día aceptaron el evangelio y fueron salvos, pase lo que pase con su vida, ellos serán salvos, lo cual no tiene asidero bíblico, pues el apóstol Pablo nos dice: “ocupaos en vuestra salvación con temor y temblor”, por lo cual no podemos decir que si el Señor me salvó, nadie me arrebatará de su mano, debemos velar y orar, debemos ser responsables en cumplir nuestro ministerio, debemos mantenernos en santidad y “con temor y temblor”, Jesús dijo: “el que creyere será salvo, más el que no creyere será condenado” (Marcos 16:16), no basta con asistir a la iglesia y decir yo creo. Debemos ser íntegros.

Pr. Herman Gajardo P.