“3. Buscad, pues, hermanos, de entre vosotros a siete varones de buen testimonio, llenos del Espíritu Santo y de sabiduría, a quienes encarguemos de este trabajo.

4. Y nosotros persistiremos en la oración y en el ministerio de la palabra.”

Hechos 6:3-4

El trabajo de los apóstoles se estaba incrementando notablemente, debido a la gran cantidad de nuevos convertidos que se agregaban a la Iglesia, lo cual desenfocaba a los apóstoles de su misión, por lo que se propusieron pedir ayuda, y el versículo 3, que leemos hoy, dice: “Buscad, pues, hermanos, de entre vosotros a siete varones de buen testimonio, llenos del Espíritu Santo y de sabiduría, a quienes encarguemos de este trabajo”, es muy interesante leer los requisitos que, inspirados por el Espíritu Santo, los apóstoles consideran necesarios, e imprescindibles, en primer lugar deben ser hermanos de entre nosotros, no desconocidos o que vengan de otros lados, en segundo lugar, que sean de buen testimonio, que demuestren buenos frutos en su proceder, en su carácter, en su amor para con los demás, en tercer lugar, y muy importante, que sean llenos del Espíritu Santo, o sea, que hayan experimentado en sus vidas esa transformación que solo genera el Espíritu Santo en nuestra vida, y nos da sabiduría en nuestro actuar, y en nuestra visión de la nueva vida en Cristo.

El experimentar la llenura del Espíritu Santo se transformó en un requisito básico para cada uno de los que son añadidos a la Iglesia, si no es así, entonces solo serán simpatizantes del evangelio, pero no participantes activos, por lo cual es necesario entender bien esto, que es la voluntad de Dios para con nosotros. En el versículo 4, que leemos hoy, dice: “Y nosotros persistiremos en la oración y en el ministerio de la palabra”, o sea, si tenemos personas llenas del Espíritu Santo trabajando a nuestro lado, podremos confiadamente nosotros (los pastores) dedicarnos solo a la oración y a la expansión del evangelio, sin enredarnos en cosas y temas que nada tienen que ver con nuestro ministerio.

Pr. Herman Gajardo P.