“9. Mas vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios, para que anunciéis las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable;”

1 Pedro 2:9

Que tremendo versículo escribió el apóstol Pedro aquí, sin duda alguna no son pensamientos personales, sino revelaciones inspiradas por el Espíritu Santo, pues aquí nos posiciona como “linaje escogido”, o sea, quienes hemos oído su voz llamándonos, y hemos aceptado su salvación, ahora, al ser de la familia celestial, y haber sido hechos hijos de Dios, somos hijos del Rey de reyes, efectivamente tenemos un linaje especial, y escogidos por Dios mismo solo por amor, luego agrega que somos un “real sacerdocio”, Gloria a Dios..!!, y esto es para enseñarnos que, según la ley, los sacerdotes eran de la familia de Leví, pero Jesús nació en la familia descendiente de David, de la realeza, de la tribu de Judá, por lo cual nosotros pertenecemos a este inquebrantable real sacerdocio.

Pero el versículo continúa con más declaraciones maravillosas, pues también agrega que somos “nación santa”, y esto pues la muerte de Cristo, el derramamiento de su sangre, nos limpió de todo pecado, santificándonos, por lo cual entonces somos una nación santa, Amén..!!, y también nos dice que somos un “pueblo adquirido por Dios”, pero… todo esto nos responsabiliza para cumplir una misión, la de anunciar, predicar, compartir, “las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable”, qué tremendo..!! qué grato es saber lo que somos ante los ojos del Señor, lo cual nos impulsa a que con mayor pasión y ahínco sigamos dando a conocer el glorioso evangelio de Jesucristo.


Pr. Herman Gajardo P.