“4. Busqué a Jehová, y él me oyó, Y me libró de todos mis temores.

5. Los que miraron a él fueron alumbrados, Y sus rostros no fueron avergonzados.

6. Este pobre clamó, y le oyó Jehová, Y lo libró de todas sus angustias.

7. El ángel de Jehová acampa alrededor de los que le temen, Y los defiende.

8. Gustad, y ved que es bueno Jehová; Dichoso el hombre que confía en él.

9. Temed a Jehová, vosotros sus santos, Pues nada falta a los que le temen.”

Salmo 34:4-9

Este Salmo contiene muchos conceptos de confianza en el Señor, de manera que al leerlo nos va entregando experiencias de quien lo escribió y con mucha confianza comparte sus vivencias y se maravilla de la manera en que Dios siempre le responde.

Para poder entrar en esa dimensión de esperar siempre en el Señor y tener la certeza que Dios está al control de todo y muy pendiente de nosotros, necesitamos activar esa fe que, aunque pequeña, Jesús nos enseñó que basta para decirle a un monte que se mueva y este se moverá.

Gustad y vez que Jehová es bueno, nos enseña el salmista, y agrega que debemos temerle (respetarle, creerle, obedecerle), porque nada faltará a los que le temen, porque el ángel de Jehová está a nuestro lado y nos defiende. ¡¡Gloria a Dios..!!

Pr. Herman Gajardo P.