“31. por cuanto ha establecido un día en el cual juzgará al mundo con justicia, por aquel varón a quien designó, dando fe a todos con haberle levantado de los muertos.
32. Pero cuando oyeron lo de la resurrección de los muertos, unos se burlaban, y otros decían: Ya te oiremos acerca de esto otra vez.”
Hechos 17:31-32
El apóstol estaba terminando su discurso en el Areópago de Atenas, y hablaba con denuedo y autoridad acerca de lo que Dios ha determinado, y que está establecido en su Palabra, enfatizando la tremenda y poderosa labor de Jesús a quien Dios resucitó de entre los muertos, “pero cuando oyeron lo de la resurrección de los muertos, unos se burlaban, y otros decían: Ya te oiremos acerca de esto otra vez” (vv 32), pues para ellos era imposible que alguien pudiera resucitar, y comenzaron a burlarse y a refutar la argumentación de Pablo; lamentablemente el negarse a creer en una verdad demostrada, es una consecuencia del engaño de nuestro enemigo el diablo, que siembra dudas y desconfianza, hasta el día de hoy.
Considerando esto, que el enemigo no descansa en sus ataques a nuestra vida, y sigue “como león rugiente, buscando a quien devorar” (1 Pedro 5:8), no nos desmotivemos ni nos desmoralicemos, cuando estemos predicando la verdad del Evangelio, y comiencen a burlarse de nosotros, hablando en contra de lo que no saben ni entienden, pero, a pesar de lo que digan y de lo que piensen, Jesús resucitó de entre los muertos, y hoy está sentado a la diestra de Dios Padre, esperando la orden de venir a buscar a su Iglesia, y así estaremos para siempre con el Señor.
Pr. Herman Gajardo P.


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