“13. Entonces viendo el denuedo de Pedro y de Juan, y sabiendo que eran hombres sin letras y del vulgo, se maravillaban; y les reconocían que habían estado con Jesús.
14. Y viendo al hombre que había sido sanado, que estaba en pie con ellos, no podían decir nada en contra.”
Hechos 4:13-14
Que tremendo es ver a Pedro y a Juan testificando de Cristo en la mismísima cárcel donde habían sido llevados detenidos solo por estar involucrados en la sanidad de un cojo. Que esto nos sirva como un referente cuando nos toque sufrir por causa del evangelio, pues dondequiera que nos lleven o donde vayamos, debemos abrir nuestra boca solo para hablar de Él, aprovechando cada instancia que nos toque vivir, para declarar que Jesucristo es el Señor, para gloria de Dios Padre. El versículo. 13, que leemos hoy, dice: “Entonces viendo el denuedo de Pedro y de Juan”, el denuedo es valor, energía, decisión, cualidades que el Espíritu Santo había puesto en ellos, y que antes no tenían, pero que ahora era notorio en ellos, por lo cual “y sabiendo que eran hombres sin letras y del vulgo, se maravillaban”, Gloria a Dios..!! la unción del Espíritu Santo es poderosa..!! pues todos se dan cuenta del cambio en nosotros, y se sorprenden..!!
Lo que todos veían en Pedro y en Juan era un claro e indesmentible referente, de que ellos verdaderamente habían estado con Jesús y se habían impregnado de su sentir de pregonar con autoridad el evangelio de salvación. En el versículo 14 leemos una poderosa razón por la cual nadie podía decir nada en contra de ellos, pues allí estaba presente la razón de la conmoción ocurrida en una de las puertas del Templo en Jerusalén, a su lado estaba el hombre cojo “que había sido sanado, que estaba en pie”, y todos lo veían… Maravillosa manifestación de poder del Espíritu Santo, actuando a través de los apóstoles, y que perdura hasta hoy asombrando al mundo.
Pr. Herman Gajardo P.


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