“17. Porque mejor es que padezcáis haciendo el bien, si la voluntad de Dios así lo quiere, que haciendo el mal.”
1 Pedro 3:17
En este versículo que leemos hoy, el apóstol Pedro nos confronta con nuestra decisión de seguir a Jesús y todo lo que ello implica, y esto pues Pedro ya lo había aprendido directamente de Jesús, específicamente cuando le oyó decir: “Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz cada día, y sígame” (Lucas 9:23), y esas enseñanzas fueron claves para entender que el camino a recorrer es de verdad angosto, que nuestra decisión debe cumplirse a pesar de las adversidades, a pesar de las tentaciones, a pesar de nosotros mismos, pues Jesús nos compró para su gloria, y el precio que pagó fue su propia sangre, por lo tanto, ahora somos de su propiedad, somos de Él, y nuestra voluntad está sujeta a Él. En el inicio del versículo, Pedro nos dice: “Porque mejor es que padezcáis haciendo el bien”, aunque padezcamos, Dios sigue en control de todo, y Él lo permite para nuestro bien.
Luego, el versículo nos dice: “si la voluntad de Dios así lo quiere, que haciendo el mal”, o sea, nunca Dios permitirá que pasemos por alguna situación angustiante sin que Él lo permita de acuerdo a su voluntad, por lo cual debemos confiar plenamente en Él, y dejar que Él dirija nuestro andar, que Él hable por nosotros, que seamos referentes de Él, pues nuestra vida está en Él, y ya no somos nosotros pues es Cristo en nosotros. No olvidemos que la voluntad de Dios es buena, agradable y perfecta (Romanos 12:2).
Pr. Herman Gajardo P.


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