“18. sabiendo que fuisteis rescatados de vuestra vana manera de vivir, la cual recibisteis de vuestros padres, no con cosas corruptibles, como oro o plata,
19. sino con la sangre preciosa de Cristo, como de un cordero sin mancha y sin contaminación,
20. ya destinado desde antes de la fundación del mundo, pero manifestado en los postreros tiempos por amor de vosotros,
21. y mediante el cual creéis en Dios, quien le resucitó de los muertos y le ha dado gloria, para que vuestra fe y esperanza sean en Dios.”
1 Pedro 1:18-21
Damos gracias a Dios por su gran amor y misericordia que tiene por cada uno de nosotros, que nos rescató “no con cosas corruptibles, como oro o plata, sino con la sangre preciosa de Cristo”, Gloria a Dios..!! Maravilloso Jesús..!!, que cada día nos sorprende con nuevas y preciosas revelaciones, y que el Espíritu Santo se encarga de enseñarnos en las sagradas escrituras, como lo hace en esta ocasión a través del apóstol Pedro, quien en el versículo 19 nos explica que el precio por nuestro rescate fue “la sangre preciosa de Cristo, como de un cordero sin mancha y sin contaminación”, honramos al Señor pues fue el único sin mancha, sin pecado, que nos pudo salvar.
Luego, en el versículo 20 agrega: “ya destinado desde antes de la fundación del mundo, pero manifestado en los postreros tiempos por amor de vosotros”, declarando aquí la eternidad de Jesús, quien ya existía desde antes de la fundación del mundo, y manifestó su amor explícitamente hace dos mil años atrás. Más adelante, en el versículo 21, agrega: “y mediante el cual creéis en Dios, quien le resucitó de los muertos y le ha dado gloria, para que vuestra fe y esperanza sean en Dios”… Tremendo..!! Maravilloso amor de Dios que nos dió un Salvador, y maravillosa y preciosa sangre derramada por nosotros, la cual tiene el eterno poder de perdonar pecados.
Pr. Herman Gajardo P.



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