“39. Pero la salvación de los justos es de Jehová, Y él es su fortaleza en el tiempo de la angustia.”
Salmo 37:39
Hoy, todos sabemos que Dios proveyó nuestra Salvación a través de su hijo Jesucristo, pero cuando David escribe este versículo, en este Salmo, fue una revelación profética que el Espíritu Santo le estaba mostrando, por eso con mucha seguridad y autoridad escribe: “Pero la salvación de los justos es de Jehová”, y lo que para David solo era una hermosa promesa de salvación, nosotros hoy ya podemos disfrutarla, porque en Jesús hemos encontrado Salvación, y, como Jesús mismo lo dijo: “Porque no envió Dios a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por él” (Juan 3:17), Amén..!! Gracias Dios de amor y misericordia..!!, pues con su muerte nos justificó, nos perdonó, nos limpió, nos redimió, nos libró, nos salvó de la muerte eterna, la que merecíamos por causa del pecado en nosotros, pero Jesús murió en nuestro lugar, y nos dió vida eterna.
Y ahora que somos salvos, esto es, a los que hemos creído en Jesús y ahora Él es nuestro Salvador y nuestro Señor, nuestra vida está en Él, está en sus manos, para que nosotros podamos cumplir su propósito, para el cual nos ha dado vida, y a pesar de las incongruencias de nuestra existencia, a pesar de los continuos ataques del enemigo en nuestra contra, para que desfallezcamos, para que nos angustiemos, el salmista termina este versículo con la siguiente declaración: “Y él es su fortaleza en el tiempo de la angustia”, Amén..!! Que hermoso es saber que Dios es nuestra fortaleza en tiempos difíciles, en tiempos violentos, en tiempos de incertidumbre, en tiempos de soledad, en tiempos de tristeza, en tiempos de escasez, en toda circunstancia adversa que tengamos que enfrentar, Dios ha prometido estar con nosotros.
Pr. Herman Gajardo P.


Sé la primera persona en compartir una reflexión.