“20. Así crecía y prevalecía poderosamente la palabra del Señor.”

Hechos 19:20

La Palabra de Dios tiene poder. La Palabra nunca vuelve vacía, o sea, lo proclamado por sus ministros siempre tendrá fruto para aquel que la escucha. La Palabra escrita es la revelación de Jesucristo para cada uno de nosotros. “La palabra de Dios es viva y eficaz, y más cortante que toda espada de dos filos; y penetra hasta partir el alma y el espíritu, las coyunturas y los tuétanos, y discierne los pensamientos y las intenciones del corazón” (Hebreos 4:12). “Ninguna palabra corrompida salga de vuestra boca, sino la que sea buena para la necesaria edificación, a fin de dar gracia a los oyentes”, nos advierte Pablo en su carta a los Efesios 4:29. Es necesario e imprescindible saber y entender que: “Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia, a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra” (2 Timoteo 3:16-17).

En el versículo que leemos hoy, dice que: “Así crecía y prevalecía poderosamente la palabra del Señor”, o sea, los resultados estaban a la vista, el respaldo de Dios a la predicación sigue aún vigente, no temas oír la Palabra que Dios tiene para tu vida, y ponte a cuentas con Él. Ven y refúgiate en los brazos del Padre. Su maravillosa Palabra sigue activa y creciendo en nuestros corazones, exaltando la grandeza de nuestro Creador.

Pr. Herman Gajardo P.