“15. Y tened entendido que la paciencia de nuestro Señor es para salvación; como también nuestro amado hermano Pablo, según la sabiduría que le ha sido dada, os ha escrito,
16. casi en todas sus epístolas, hablando en ellas de estas cosas; entre las cuales hay algunas difíciles de entender, las cuales los indoctos e inconstantes tuercen, como también las otras Escrituras, para su propia perdición.”
2 Pedro 3:15-16
En estos versículos que leemos hoy, el apóstol Pedro abre su corazón para escribir con mucha honestidad acerca de la paciencia del Señor, la cual él tuvo que aprender a su lado, pues a Pedro lo conocemos en sus inicios como alguien muy impulsivo, o sea era muy impaciente, pero el carácter de Pedro fue moldeado con mucho amor por el Señor Jesús, y de la misma manera hoy, el Señor sigue teniendo paciencia para con cada uno de nosotros. En el versículo 15, podemos leer: “Y tened entendido que la paciencia de nuestro Señor es para salvación”, o sea, la paciencia de Dios es una muestra de amor, que permanece vigente para todos, incluso Pedro hace mención al apóstol Pablo y a sus cartas aduciendo que Dios le dio sabiduría al respecto.
En el versículo 16, dice que Pablo escribió: “casi en todas sus epístolas, hablando en ellas de estas cosas; entre las cuales hay algunas difíciles de entender, las cuales los indoctos e inconstantes tuercen, como también las otras Escrituras, para su propia perdición”, es muy interesante e importante darnos cuenta que Pedro nos alerta sobre aquellos que “tuercen” las escrituras, pues las malinterpretan para su propia conveniencia y justificación de su mal proceder. Pidamos a Dios en oración que nos libre de los tales.
Pr. Herman Gajardo P.



Sé la primera persona en compartir una reflexión.