“15. Y la oración de fe salvará al enfermo, y el Señor lo levantará; y si hubiere cometido pecados, le serán perdonados.”

Santiago 5:15

Este versículo es una declaración. Pero también nos hace ver que la oración que tiene respuesta de Dios, es la oración de fe, pues nuestra fe en acción es la que agrada a Dios, además, entendemos que “sin fe es imposible agradar a Dios” (Hebreos 11:6), por lo cual, no basta con solo saber que Dios puede hacerlo, no basta con solo orar, o incluso hacer cadenas de oración, en donde involucrarnos a muchos en el clamor por una respuesta de Dios, aquí se nos está haciendo ver y entender, que Dios respaldará nuestra oración solo si lo hacemos con fe, creyendo sin dudar que Dios tendrá misericordia y responderá a nuestra oración. Además, nos enseña que lo primero que Dios hace, pues eso es lo primordial, lo más importante, es “salvar al enfermo”, la sanidad es secundaria, al respecto tenemos el ejemplo de Jesús, cuando cuatro amigos le llevaron un paralítico para que lo sanara, pero la narración dice: “…al ver Jesús la fe de ellos, dijo al paralítico: Ten ánimo, hijo; tus pecados te son perdonados”. Después de perdonarle los pecados entonces lo sanó.

Muchas veces pensamos que la fe tiene que ver con la concentración que logremos cuando oramos, o de acuerdo a la gravedad del asunto, o de la necesidad de que Dios es nuestra única alternativa, pero la Biblia es clara al respecto y nos enseña que se trata de creer, Jesús mismo dijo: “al que cree, todo le es posible” (Marcos 9:23). El poder del evangelio radica en creer en Jesucristo, pues Él es nuestro Salvador, y todo lo demás que necesitamos de Él solo son cosas para nuestra vida terrenal, como ser sanados si estamos enfermos, o que Dios supla nuestras necesidades, pero no olvidemos que lo más importante es ser salvos de la condenación eterna por causa del pecado.

Pr. Herman Gajardo Pp