“2. El pueblo que andaba en tinieblas vio gran luz; los que moraban en tierra de sombra de muerte, luz resplandeció sobre ellos.”
Isaías 9:2
Este versículo que leemos hoy, fue escrito por el profeta Isaías, quien inspirado por el Espíritu Santo, profetiza la venida de Jesucristo, el Mesías que hablaron los profetas, Moisés también habló de Él, David lo menciona en los salmos, Abraham también lo profetizó, y nos maravilla leer las escrituras y comprobar cómo todas hablan de Él, así como Jesús confrontó a los fariseos, quienes no se dieron cuenta de ello.
La condición de oscuridad que vivía la humanidad, en los días que Dios elige para enviar a su hijo, muchos piensan que no eran precisamente las adecuadas para tan grande acontecimiento, pero Dios así lo determinó, y también cada suceso extraordinario que acompañaron su estadía entre nosotros, desde las condiciones de su nacimiento, hasta su deshonrosa muerte, pero que la Palabra escrita se ha encargado de darnos a conocer las motivaciones de Dios, para que conozcamos su inmenso amor para con todos nosotros.
La hermosa luz de Dios vino a alumbrar en medio de la oscuridad reinante, y quienes vivieron en esa época, y los que vivimos ahora, podemos darnos cuenta que su luz es la que necesitamos para que nos ilumine nuestra vida y poder ver con claridad lo que Dios tiene para nosotros, y que para caminar a su luz, solo debemos creer, creer en Jesucristo, reconocer que somos pecadores, arrepentirnos de nuestros malos caminos, aceptar su regalo de la Salvación, y disfrutar de la vida eterna.
Pr. Herman Gajardo P.


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