1. Bienaventurados los perfectos de camino, Los que andan en la ley de Jehová.
2. Bienaventurados los que guardan sus testimonios, Y con todo el corazón le buscan;
3. Pues no hacen iniquidad Los que andan en sus caminos.
4. Tú encargaste Que sean muy guardados tus mandamientos.
5. ¡Ojalá fuesen ordenados mis caminos Para guardar tus estatutos!
6. Entonces no sería yo avergonzado, Cuando atendiese a todos tus mandamientos.
7. Te alabaré con rectitud de corazón Cuando aprendiere tus justos juicios.
8. Tus estatutos guardaré; No me dejes enteramente.
Salmo 119:1-8
En este mes de Septiembre se celebra el mes de la Biblia, en conmemoración a la primera traducción completa de la Palabra de Dios al idioma castellano, acontecimiento efectuado por Casiodoro de Reina, el 28 de Septiembre de 1569 en Basilea, Suiza. En los planes de Dios ya estaba establecido que así sucediera, con el objetivo de que el mundo de habla hispana pudiésemos tener acceso al conocimiento de Dios nuestro Creador, y su maravilloso plan de Salvación.
Por lo tanto, si la Biblia está a nuestro alcance, no podemos darnos el lujo de no leerla y solo escuchar de lo que ella habla. Todos sabemos que la Biblia es la Palabra de Dios para nosotros, entonces debemos leerla y escudriñarla, pues sólo su lectura nos enseñará a conocer a Dios y cómo llegar a Él. Jesús nos reveló que Él es el camino, y la verdad, y la vida, y esto lo sabemos porque así está escrito, nadie sabe de historia antigua sin leer los escritos, lo mismo debemos aplicar para nosotros acerca de quién es Dios y qué implicancia tiene para nosotros el conocerle. En la Biblia encontramos nuestro pasado, nuestro presente, y nuestro futuro.
El salmo que leemos hoy es una invitación a conocer y poner en práctica sus estatutos y sus mandamientos, de manera de vivir bajo todas sus bendiciones prometidas.
Pr. Herman Gajardo P.



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