7. La ley de Jehová es perfecta, que convierte el alma; El testimonio de Jehová es fiel, que hace sabio al sencillo.
8. Los mandamientos de Jehová son rectos, que alegran el corazón; El precepto de Jehová es puro, que alumbra los ojos.
Salmo 19:7-8
La Palabra de Dios es perfecta, no contiene errores, convierte el alma, escribe el salmista en el versículo 7, o sea, nuestra alma, nuestro ser, lo que somos, es de tal manera conmocionado al leerla y entenderla, que provoca un cambio en nuestra manera de ser, en nuestra actitud frente a la vida, a lo que somos, que nos hace meditar en nuestros caminos, en nuestras decisiones, y nos hace replantearnos como personas, en otras palabras, produce un cambio de rumbo, eso es conversión, pues nos direcciona a hacer lo que Dios quiere que hagamos, sin obligarnos, sino convencidos de que es lo mejor.
Luego en el versículo 8, que leemos hoy, nos dice que sus mandamientos son rectos, son íntegros, y por consiguiente produce en nosotros alegría, y agrega que es de corazón, o sea, alegría de verdad, no fingida. Para muchos, oír de la ley, de mandamientos de Dios, les parecen términos impositivos, que los presionan a obedecer, y que si no lo hacen hay un castigo de por medio, y al entenderlo así se alejan, y no quieren saber de ello, pues prefieren su libertad para hacer lo que a ellos les parece bien, pero esos conceptos son un engaño, pues los mandamientos alegran el corazón, producen gozo, porque el conocer a Dios y sus preceptos, el gozo del Señor se transfiere a nosotros y nos da fortaleza, nos vigoriza, nos vivifica.
Te invito a leer a Biblia a disfrutar su lectura, a empaparte de ella, su lectura abrirá tus ojos y alumbrará tu camino, podrás conocer la verdad de Dios, y podrás compararlos con las filosofías del mundo y te darás cuenta que nada es mejor que conocer su sabiduría. “Lámpara es a mis pies tu palabra, Y lumbrera a mi camino” (Salmo 119:105). Contáctanos para ayudarte.
Pr. Herman Gajardo P.



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