“13. el cual nos ha librado de la potestad de las tinieblas, y trasladado al reino de su amado Hijo,
14. en quien tenemos redención por su sangre, el perdón de pecados.”
Colosenses 1:13-14
El sacrificio de Jesús, en la cruz del calvario, trasciende no solo en el tiempo sino también en nuestra percepción de quien es Jesús, pues, de la misma manera que reaccionaron los discípulos cuando Jesús detuvo la tempestad y dijeron ¿Quién es éste que aún el viento y el mar le obedecen?; nosotros en nuestra mente nos cuesta discernir la grandeza y el magnífico poder de nuestro Señor y Salvador Jesucristo, y que, además, Él tiene toda autoridad, por lo tanto, debemos aprender a reconocer que Dios es mucho más de lo que hasta ahora sabemos o hemos visto. El versículo 13, dice: “el cual nos ha librado de la potestad de las tinieblas, y trasladado al reino de su amado Hijo”, Amén..!!, el pecado nos tenía esclavizados, pero ahora somos libres..!!, ya no pertenecemos a este mundo, nuestra ciudadanía está en los cielos (Filipenses 3:20).
Luego, el versículo 14, dice: “en quien tenemos redención por su sangre, el perdón de pecados”, declarando con toda propiedad que Jesús nos redimió, nos rescató, nos libró, nos recuperó… Gloria a Dios..!!, la muerte de Jesús en la cruz, fue el precio que pagó por nuestra salvación, no fue fácil nuestra redención, no disminuyamos la obra a redentora de Jesús aduciendo que la salvación es gratis, pues tuvo un alto precio. Maravilloso amor de Dios.
Pr. Herman Gajardo P.



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