“20. Mas nuestra ciudadanía está en los cielos, de donde también esperamos al Salvador, al Señor Jesucristo;
21. el cual transformará el cuerpo de la humillación nuestra, para que sea semejante al cuerpo de la gloria suya, por el poder con el cual puede también sujetar a sí mismo todas las cosas.”
Filipenses 3:20-21
Hoy es un día especial, en todo el mundo se celebra este día como un hecho importante, creyentes y ateos saben que es un día que no pasa desapercibido para nadie, pues es el día en que las familias se reúnen con alegría y expectativas de bienestar, hoy es Nochebuena, hoy es el día en que celebramos el nacimiento de Jesús, el Salvador del mundo, pero lamentablemente no todos celebrarán a Jesús, muchos ni siquiera saben quién es Jesús, solo saben que hoy es es día de fiesta, día de mostrar amor, día de compartir regalos a los seres queridos, los niños especialmente estarán atentos sobre qué regalo recibirán, muchos estarán preocupados por no tener para poder regalar, pero es necesario enfatizar acerca de la razón de la Navidad, pues Jesús es el regalo que Dios entregó a la humanidad, es su hijo que vino a vivir entre nosotros, y vino a buscar y a salvar lo que se había perdido (Lucas 19:10).
Jesús nació, creció, y cuando llegó su tiempo murió por nosotros, pero resucitó y ascendió a los cielos para preparar un lugar para quienes creamos en Él y vivir juntos por toda la eternidad. Los versículos que leemos hoy nos recuerdan que ahora somos hijos de Dios y que nuestra ciudadanía está en los cielos, y estamos aguardando su venida para ser transformados a su imagen y semejanza. Dios sigue siendo Dios.
Pr. Herman Gajardo P.


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