11. Porque la gracia de Dios se ha manifestado para salvación a todos los hombres,

12. enseñándonos que, renunciando a la impiedad y a los deseos mundanos, vivamos en este siglo sobria, justa y piadosamente,

13. aguardando la esperanza bienaventurada y la manifestación gloriosa de nuestro gran Dios y Salvador Jesucristo,”

Tito 2:11-13

La palabra gracia significa favor, bendición o bondad, pero la gracia de Dios va mucho más allá de ese significado, pues esta gracia es que Dios nos escoge para bendecirnos en lugar de maldecirnos, a pesar de que nuestro pecado lo merece. Esta es la bondad de Dios a los indignos, pero, la culminación de la gracia de Dios es la manifestación de su hijo Jesucristo, tal como lo expresa el versículo 11 que leemos hoy, lo cual nos entrega una tremenda y profunda verdad de la persona de Jesús entre nosotros, pues Él es el Salvador anunciando por los profetas del Antiguo Testamento, y fue lo que los ángeles le revelaron a los pastores cerca de Belén.

  

Cuando entendemos quién es Jesús, el que nació en un establo y fue acostado en un pesebre, el que creció en gracia y en sabiduría para con Dios y los hombres, el que predicó acerca del reino de los cielos, el que un día murió en nuestro lugar en una cruenta cruz, pero al tercer día resucitó y luego ascendió a los cielos, prometiendo que enviaría a su Espíritu Santo para que estuviese con nosotros, y que nos hace hoy, estar “aguardando la esperanza bienaventurada y la manifestación gloriosa de nuestro gran Dios y Salvador Jesucristo”. Bendita gracia de Dios.

Pr. Herman Gajardo P.