“6. Porque como a mujer abandonada y triste de espíritu te llamó Jehová, y como a la esposa de la juventud que es repudiada, dijo el Dios tuyo:

7. Por un breve momento te abandoné, pero te recogeré con grandes misericordias.”

Isaías 54:6-7

Es verdad que, en los momentos más difíciles y complicados de nuestra vida, ahí nos acordamos de Dios y de sus promesas de amor y misericordia, y hasta ahora Dios nunca nos ha defraudado, más aún, en esos momentos, en que no vemos salida a nuestros problemas, cuando las circunstancias adversas nublan nuestra visión, y no vemos la salida, es allí cuando Dios actúa a nuestro favor y el versículo 6, que leemos hoy, lo describe así: “…como a mujer abandonada y triste de espíritu te llamó Jehová, y como a la esposa de la juventud que es repudiada…”, o sea, en los momentos más tristes de nuestra existencia, cuando no sabemos qué hacer, cuando nuestras fuerzas disminuyen, cuando lo único que aflora en nosotros son las lágrimas, allí, la cálida voz del Señor, como un susurro, nos llama… y nos ofrece sus brazos.

Luego, en el versículo 7, nos dice: “Por un breve momento te abandoné, pero te recogeré con grandes misericordias”, y esto, es como si Dios conocía nuestra situación, y ahora nos entrega una explicación, y nos ofrece recompensarnos con su gran misericordia, y entonces, los cielos se abren sobre nosotros, y la paz y la alegría vuelven a inundarnos. Qué maravilloso Dios es el que tenemos..!!

Pr. Herman Gajardo P.