“1. Alzaré mis ojos a los montes; ¿De dónde vendrá mi socorro?

2. Mi socorro viene de Jehová, Que hizo los cielos y la tierra.

3. No dará tu pie al resbaladero, Ni se dormirá el que te guarda.

4. He aquí, no se adormecerá ni dormirá El que guarda a Israel.

5. Jehová es tu guardador; Jehová es tu sombra a tu mano derecha.

6. El sol no te fatigará de día, Ni la luna de noche.

7. Jehová te guardará de todo mal; Él guardará tu alma.

8. Jehová guardará tu salida y tu entrada Desde ahora y para siempre.”

Salmo 121

Este hermoso Salmo nos habla de la maravillosa preocupación que tiene Dios por cada uno de sus hijos que confían en Él. Es gratificante leerlo pues trae paz y consuelo en esos momentos difíciles y complicados que a veces nos toca vivir, y nos hace recordar y tener presente que en el Señor podemos confiar.

A veces las preocupaciones nos sobrepasan y buscamos soluciones y alternativas que el mundo o nuestra lógica nos hacen creer que es la solución, pero este Salmo enfatiza en que sólo en Dios podemos confiar y estar seguros pues Él es y siempre será nuestro socorro y traerá paz y tranquilidad a nuestra agitada vida.

Los versículos del 3 al 8 nos muestran y detallan cómo el Señor estará con nosotros en todo momento y nos dará la respuesta que buscamos. Él nos guardará de todo mal y será nuestra ayuda al salir y al volver a nuestro hogar. Maravilloso Dios de amor... sólo en ti puedo confiar.

Pr. Herman Gajardo P.