“18. Conoce Jehová los días de los perfectos, Y la heredad de ellos será para siempre

19. No serán avergonzados en el mal tiempo, Y en los días de hambre serán saciados.”

Salmo 37:18-19

En estos versículos que leemos hoy, David, inspirado por el Espíritu Santo, nos enseña acerca del cuidado que Dios tiene por cada uno de nosotros, los que hemos alcanzado salvación, los que por creer en el sacrificio de Jesucristo en la cruz del calvario, ahora somos considerados hijos de Dios, pues Dios nos perdonó, nos salvó, y nos santificó, por lo cual Él se preocupa de nosotros, y cumple sus promesas de bendición, como que Él será nuestro sustento, nuestro abrigo, nuestra cobertura, nuestro buen pastor, y además su oído está atento a nuestra oración. El primer versículo dice: “Conoce Jehová los días de los perfectos, Y la heredad de ellos será para siempre”, y eso nos da a entender que Dios nos conoce, y está pendiente de nosotros, para que cumplamos su propósito acá en la tierra, y además nos asegura que nuestra heredad, lo que Él determinó darnos, será para siempre, y a su lado.

En el versículo siguiente nos sigue enseñando acerca de los planes de Dios para con nosotros: “No serán avergonzados en el mal tiempo, Y en los días de hambre serán saciados”, Amén..!!, Gloria a Dios..!!, Tremendo..!!, Hermoso..!!, que agradable es leer que en los días malos que tengamos que enfrentar, “no seremos avergonzados”, o sea, no nos sentiremos cohibidos por las circunstancias adversas, no nos sentiremos apocados, y nadie podrá decir nada en nuestra contra, pues, así como termina el versículo, textualmente, seremos saciados por el Señor, pues Él satisfacerá nuestra hambre, sea esta física, o emocional, o espiritual, porque cada día podemos contar con su ayuda, con su apoyo, con su provisión, Maravilloso Dios de Amor..!!. Lo único que usted y yo tenemos que hacer, es confiar en Dios y en sus promesas de amor.

Pr. Herman Gajardo P.