“10. Aunque mi padre y mi madre me dejaran, Con todo, Jehová me recogerá.”
Salmo 27:10
Muchas veces podemos sentirnos agobiados por las circunstancias adversas que nos afectan, y el desánimo nos hace sentirnos solos y desamparados, de hecho Jesús mismo padeció esto cuando oraba en Getsemaní, y en la cruz, en un momento dice: “Dios mío, Dios mío, ¿porqué me has desamparado?” (Mateo 27:46), lo cual, David mismo había profetizado en el Salmo 22:1, y esto obviamente inspirado por el Espíritu Santo, pues los sufrimientos de Jesús también le fueron revelados al profeta Isaías, el cual lo describe en el capítulo 53 de su libro, y leyendo esto, nos damos cuenta que uno de los mayores sufrimientos que puede experimentar una persona es el de sentirse abandonado por sus padres, y así lo hizo ver Jesús en la cruz, y en el versículo que leemos hoy, David lo ratifica y nos dice: “Aunque mi padre y mi madre me dejaran”, o sea, aunque lo peor nos pudiera pasar, aunque ya nada peor pudiéramos experimentar, hay algo que puede cambiar nuestro sufrimiento.
El versículo termina con la siguiente declaración: “Con todo, Jehová me recogerá”, Gloria a Dios..!!, de manera que aunque todos los problemas se nos vengan encima, aunque nuestras fuerzas no nos alcancen para seguir, aunque nos encontremos solos contra el mundo, ó como escribió el profeta Habacuc: “Aunque la higuera no florezca, Ni en las vides haya frutos, Aunque falte el producto del olivo, Y los labrados no den mantenimiento, Y las ovejas sean quitadas de la majada, Y no haya vacas en los corrales; Con todo, yo me alegraré en Jehová, Y me gozaré en el Dios de mi salvación. Jehová el Señor es mi fortaleza…” (Habacuc 3:17-19), por eso, nunca olvide: “Con todo, Jehová me recogerá..!!”.
Pr. Herman Gajardo P.


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