“7. Jehová es bueno, fortaleza en el día de la angustia; y conoce a los que en él confían.”

Nahúm 1:7

El profeta Nahúm escribe este versículo con la certeza y convicción de que “Jehová es bueno”, y lo deja escrito como una declaración, y no como un supuesto, o que posiblemente sea así, y si lo dice tan tajantemente, es porque él, como su profeta, había experimentado su amor una y otra vez. Este maravilloso Dios, revelado al pueblo de Israel, era totalmente diferente a los dioses que los demás pueblos, en ese tiempo, tenían, pues Jehová se había manifestado, les había dado leyes y mandamientos, hacía prodigios y señales, había demostrado ser real y misericordioso, no así los dioses de los otros pueblos, que nunca demostraron ser de verdad, como bien los describe el Salmo 115.

Luego agrega: “fortaleza en el día de la angustia”, Dios es nuestra fortaleza, y en Él estamos seguros y confiados, aunque la adversidad reine en nuestro entorno, nosotros estamos bajo la protección de un Dios Omnipotente, y Él nos protegerá de todo mal, y aunque la maldad aumente en la tierra, usted y yo podemos resguardarnos en Él, pues Dios fue, es, y será siempre nuestra fortaleza, nuestra protección, nuestro “búnker”, nuestro escudo, pero además, el versículo termina con la siguiente frase: “y conoce a los que en él confían”… Dios examina nuestros corazones, y sabe si de verdad creemos en Él, si de verdad confiamos en Él y en sus promesas, pues solo así podremos disfrutar de sus bendiciones, no se trata de decirlo solo con nuestra boca, se trata de creer de todo corazón, pues, de esa manera, experimentaremos su paz y su protección.

Pr. Herman Gajardo P.