“15. para que seáis irreprensibles y sencillos, hijos de Dios sin mancha en medio de una generación maligna y perversa, en medio de la cual resplandecéis como luminares en el mundo;”
Filipenses 2:15
El actuar bien es una premisa que debiera formar parte de nuestra forma de ser, para muchos es una meta noble a alcanzar, para otros es algo difícil de lograr, y no poder ser lo que todos esperan de nosotros nos frustra y nos deprime, pues intentamos actuar bien pero fallamos, y nos denigran por ello, y nos aislamos por no cumplir con lo que debiéramos ser, y es allí, en esos momentos en que, Dios nos ve y su misericordia se apiada de nosotros, y nos entrega la única solución, y nos muestra a su hijo Jesucristo, el cual murió por nuestros pecados en la cruz del calvario, y nos limpia, y nos perdona, y hace de nosotros una nueva criatura, pues no depende de nosotros el alcanzar la perfección, sino de Jesús, quien es nuestra esperanza de gloria.
El versículo que leemos hoy nos dice: “para que seáis irreprensibles y sencillos…”, o sea, solo el sacrificio de Jesús nos hace irreprensibles, y nadie podrá decir lo contrario. Luego, el versículo continúa diciendo: “hijos de Dios sin mancha en medio de una generación maligna y perversa”, Amén..!! Ahora somos hijos de Dios..!!, por lo cual, a pesar de las circunstancias adversas de este mundo: “en medio de la cual resplandecéis como luminares en el mundo”, debemos seguir adelante, sin desmayar, pues no estamos solos, y debemos ser ejemplos. Su Presencia está con nosotros.
Pr. Herman Gajardo P.


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