“17. Hermanos, sed imitadores de mí, y mirad a los que así se conducen según el ejemplo que tenéis en nosotros.”

Filipenses 3:17

En este versículo que leemos hoy, el apóstol Pablo resueltamente se atreve a desafiarnos, considerando que las circunstancias adversas nunca deben detenernos en nuestro trabajo ministerial, ni en nuestra vida personal, pues él había experimentado un sinnúmero de situaciones complicadas que, a cualquiera de nosotros nos harían replantearnos nuestra decisión, pero Pablo estaba totalmente convencido que ninguna prueba está calificada para frenarnos, de hecho, él pudo sobreponerse una y otra vez a cada una de ellas, y donde estuviera, libre o encarcelado, él animaba a la hermandad a igual seguir adelante. En el versículo, Pablo escribe: “Hermanos, sed imitadores de mí,”, o sea, el apóstol nos dice: “yo pude pasar por esto victoriosamente, ustedes también pueden hacerlo..!! Imítenme a mí..!!.

Luego, en el mismo versículo, dice: “y mirad a los que así se conducen según el ejemplo que tenéis en nosotros”, o sea, habían otros hermanos, que al igual que Pablo, también eran referentes para cada uno de nosotros hoy, ellos sufrieron el oprobio de la persecución, no les importó el ser encarcelados, flagelados, azotados, separados de sus familias, y cada uno de ellos, conocidos y desconocidos, todos siguen siendo un ejemplo a imitar. No te quedes en casa cuando hay una convocatoria a congregarse, ninguna circunstancia de hoy es excusa válida.

Pr. Herman Gajardo P.