“22. Huye también de las pasiones juveniles, y sigue la justicia, la fe, el amor y la paz, con los que de corazón limpio invocan al Señor.”

2 Timoteo 2:22

Los buenos consejos son de incalculable valor. En el versículo que leemos hoy, el Espíritu Santo nos enseña a través del apóstol Pablo, acerca de la importancia de mantenernos firmes y fieles al Señor, específicamente cuando somos tentados por el enemigo, el cual utiliza diferentes artimañas para intentar seducirnos, por lo cual es necesario que aprendamos a enfrentar todo tipo de situaciones complicadas, y poder resistirlas, pero habrán tentaciones muy difíciles de soportar, por lo cual aquí la Palabra nos aconseja simplemente a “huir”… quizás la misma determinación que tomó José cuando la esposa de Potifar intentaba seducirlo.

Huir para muchos es señal de cobardía, y no tomarían esa decisión, pero el consejo de la Palabra es irrefutable, y no podemos pensar en otra opción, pues si así lo enseña es porque nos conoce, y sabe cuánto nosotros podemos soportar, y por nuestro bien nos aconseja huir, alejarnos de las pasiones juveniles que se empoderan de nuestros sentimientos y nos llevan a tomar malas decisiones y por ende, pecar, y fallarle al Señor, pero el versículo nos entrega pautas que podemos y debemos considerar: “sigue la justicia, la fe, el amor y la paz “, o sea, replantéate lo que debes hacer, y mejor toma una decisión que agrade a Dios y sea de provecho para tu vida y tu ministerio, y júntate con aquellos que “de corazón limpio invocan al Señor”.

Pr. Herman Gajardo P.