“7. y trajeron el asna y el pollino, y pusieron sobre ellos sus mantos; y él se sentó encima.

8. Y la multitud, que era muy numerosa, tendía sus mantos en el camino; y otros cortaban ramas de los árboles, y las tendían en el camino.

9. Y la gente que iba delante y la que iba detrás aclamaba, diciendo: ¡Hosanna al Hijo de David! ¡Bendito el que viene en el nombre del Señor! ¡Hosanna en las alturas!

10. Cuando entró él en Jerusalén, toda la ciudad se conmovió, diciendo: ¿Quién es éste?

11. Y la gente decía: Éste es Jesús el profeta, de Nazaret de Galilea.”

Mateo 21:7-11

Estos versículos relatan la entrada triunfal de Jesús a Jerusalén. En esta ciudad, los fariseos y líderes religiosos, ya habían determinado eliminarlo, pero Él entra igual, para que se cumpliese su propósito, de acuerdo a las escrituras, y entra montado en un pollino, que nadie antes había montado, en el que los discipulos colocaron sus mantos para que Jesús se sentase. La multitud de personas celebraban el ingreso de Jesús, y colocaban sus mantos en el camino, otros cortaban ramas de árboles y las ponían también en el camino, y todos gritaban “Hosanna al hijo de David..!!, bendito el que viene en el nombre del Señor..!!”

La palabra Hosanna significa “Sálvanos Señor”. La gente necesitaba (y necesitamos) un Salvador, la situación reinante a causa del imperio Romano que los tenía subyugados, el ambiente político y religioso, todo era propicio para que la gente celebrara la llegada de Jesús a Jerusalén, y toda la ciudad estaba conmovida, y algunos preguntaban “¿Quién es este?”, y la respuesta era “Es Jesús, el profeta, de Nazaret de Galilea”.

La entrada de Jesús conmovió a toda la ciudad, creyentes y no creyentes, judíos y extranjeros allí presentes. De la misma manera hoy necesitamos que Jesús entre en nuestras vidas, en nuestra familia, en nuestro matrimonio, en nuestra política, en nuestra religiosidad, en nuestro vecindario, en nuestro país, pues solo Él es nuestra esperanza de redención, solo Él puede salvarnos y darnos vida eterna. “¡¡Hosanna al hijo de David..!!, bendito el que viene en el nombre del Señor..!!”

Pr. Herman Gajardo P.