“1. Amos, haced lo que es justo y recto con vuestros siervos, sabiendo que también vosotros tenéis un Amo en los cielos.”
Colosenses 4:1
En este versículo de hoy podemos leer un consejo para los amos. Los amos de antaño eran los dueños de los siervos o esclavos, y aunque tenían toda autoridad sobre ellos, podemos ver que Dios, igual les entrega una palabra para su comportamiento. Vale la pena destacar que la predicación de Jesucristo nunca fue en contra de la esclavitud, más bien usó ese concepto para darnos a entender que Dios, siendo nuestro dueño, Él nos amó, y de tal manera que, para salvarnos de la muerte eterna, nos dió a su hijo para que muriese en nuestro lugar, y de esa manera darnos la opción de tener vida eterna, y digo opción, pues su sacrificio solo es válido para quien cree en Él, pero el que no creyere será condenado. El versículo dice: “Amos, haced lo que es justo y recto con vuestros siervos”, o sea, que los trataran con equidad, que no fuesen injustos, ni abusivos, que no les exigiesen mas allá de lo que los siervos podían hacer.
Luego, el versículo continúa diciendo: “sabiendo que también vosotros tenéis un Amo en los cielos”, o sea, que no se olvidasen que ellos también tenían un amo en los cielos, superior a ellos, y a quien tendrán que dará cuenta de sus acciones. Los amos de hoy son aquellos que tienen autoridad sobre otros, como los jefes, supervisores, empleadores, gerentes, o aquellos que están a cargo de llevar a cabo una función con el trabajo de otras personas, de manera que nunca nos olvidemos que siempre sobre nosotros está Dios, y a Él todos servimos, por lo cual, debemos ser justos y rectos en nuestro trato con ellos. Dios nos observa.
Pr. Herman Gajardo P.


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