“34. Espera en Jehová, y guarda su camino, Y él te exaltará para heredar la tierra; Cuando sean destruidos los pecadores, lo verás.”
Salmo 37:34
Qué maravilloso es seguir leyendo este inspirado Salmo escrito por David, pues son declaraciones y verdades que sólo el Espíritu Santo pudo haberle revelado, de manera que para David eran verdades inequívocas de quien es Dios, y cual es su voluntad para con nosotros. La primera frase dice: “Espera en Jehová”, y no nos da otra alternativa, pues solo en Él debemos esperar, aunque nuestra naturaleza sea impaciente, debemos aprender cada día a esperar solo en Él, pues solo Él tiene definido nuestro propósito de vida. Luego dice: “y guarda su camino”, guárdalo, persevera en él, no te apartes ni a derecha ni a izquierda, no te dejes influenciar por las estratagemas que el mundo ofrece, pues todo eso es vanidad, no sirve para nada, sus planteamientos son inconsistentes, el mundo va n pos de lo opuesto que Dios nos enseña, a lo bueno dicen malo, y a lo malo bueno (Isaías 5:20).
Después, el versículo nos dice: “Y él te exaltará para heredar la tierra”, enseñándonos que es Dios quien nos exalta, por lo cual, no debemos buscar reconocimiento de los hombres, ni andar tras fama personal, pues las Sagradas Escrituras nos enseñan a ser humildes, a no ser altivos ni orgullosos; Jesús mismo un día enseñó: “Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas” (Mateo 11:29). Jesús es nuestro descanso, nuestro reposo, nuestra tierra prometida. El versículo termina con la siguiente declaración: “Cuando sean destruidos los pecadores, lo verás”, Amén..!!, es como un desafío a ver cómo Dios cumple su promesa de juicio a los pecadores, y eso lo veremos con nuestros ojos, por lo cual, procuremos cada día estar a cuentas con Dios.
Pr. Herman Gajardo P.


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