“3. Grande es Jehová, y digno de suprema alabanza; Y su grandeza es inescrutable.

4. Generación a generación celebrará tus obras, Y anunciará tus poderosos hechos.”

Salmo 145:3-4

En estos versículos que leemos hoy, David, como buen salmista, nos enseña e insta a alabar a Dios, en todo tiempo, no importando la situación que estemos viviendo, porque siempre debe haber en nosotros un sentir de genuina adoración a quien se merece toda la honra y toda la gloria. En el versículo 3, leemos: “Grande es Jehová, y digno de suprema alabanza”, Amén..!!, le adoramos porque Él es grande, porque Él es digno..!!, la definición de digno es: “Merecedor de algo”, y Dios se merece la alabanza, pues le pertenece a Él, porque “Él es el objeto de tu alabanza, y él es tu Dios” (Deuteronomio 10:21) nos enseñó también Moisés. Además, el versículo agrega: “Y su grandeza es inescrutable”, o sea, no se puede medir ni averiguar su tamaño, es insondable, es impenetrable, es indescifrable, nadie es más grande que Dios.

En el versículo 4, podemos leer la siguiente afirmación del salmista: “Generación a generación celebrará tus obras”, Amén..!!, y esto se ha cumplido hasta nuestros días, pues desde hace miles de años su nombre es exaltado, enaltecido, y su bondad, misericordia y salvación ha llegado hasta los confines de la tierra, como dice el profeta Isaías: “De lo postrero de la tierra oímos cánticos: Gloria al justo” (Isaías 24:16). Luego, el versículo agrega: “Y anunciará tus poderosos hechos”, por supuesto..!!, hoy seguimos compartiendo el glorioso evangelio de salvación. Te invitamos a adorar a Dios con nosotros.

Pr. Herman Gajardo P.