“14. Por tanto, teniendo un gran sumo sacerdote que traspasó los cielos, Jesús el Hijo de Dios, retengamos nuestra profesión.”
Hebreos 4:14
Es posible que no todos los lectores tengan claro el concepto de sumo sacerdote ni sus labores, lo cual había sido instaurado por Dios a través de Moisés, el trabajo principal del sumo sacerdote era que una vez al año debía entrar en el lugar santísimo del tabernáculo, para presentar la sangre de un cordero sin mancha, para expiación de los pecados del pueblo. Los sacerdotes eran de la familia de Leví, cuya familia Dios la estableció para que estuvieran a cargo de las labores del tabernáculo, en vez de los primogénitos, y uno de ellos era elegido anualmente como el sumo sacerdote, el principal de todos, para cumplir con lo establecido por Dios en las labores en el lugar santísimo, que era el lugar donde estaba el arca del pacto que representaba la Presencia de Dios.
Todo esto que Dios le indicó a Moisés como deberes y mandamientos, eran una especie de maqueta como preparación previa de lo que un día Jesucristo vendría a cumplir entre nosotros, pues al morir en la cruz y derramar toda su sangre allí, precisamente en el día de la pascua, que era cuando el sumo sacerdote entraba al lugar santísimo llevando la sangre de un cordero, para expiación, o perdón y limpieza de los pecados del pueblo, Jesús muere como un cordero derramando su sangre, y él mismo la lleva a la Presencia del Padre, para pedir perdón por toda la humanidad, transformándose en el gran sumo sacerdote que traspasó los cielos. Bendito Jesucristo ayúdanos a permanecer fieles y leales a ti.
Pr. Herman Gajardo P.



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