“17. Y aunque sea derramado en libación sobre el sacrificio y servicio de vuestra fe, me gozo y regocijo con todos vosotros.

18. Y asimismo gozaos y regocijaos también vosotros conmigo.”

Filipenses 2:17-18

La entereza y fortaleza del apóstol Pablo se deja entrever claramente en estos versículos que leemos hoy, pues al analizar lo que aquí está escrito, podemos ver que Pablo estaba realmente dispuesto a morir por causa del evangelio, pues al escribir esta carta de ánimo, él se encontraba preso en Roma, él no tenía la libertad para salir y predicar el evangelio, su lugar de detención quizás no tenía las comodidades de un hogar, quizás era humillado por estar allí, quizás las amenazas en su contra eran a diario, de hecho, en el versículo 17, él escribe: “Y aunque sea derramado en libación sobre el sacrificio y servicio de vuestra fe”, o sea, aunque muera en este lugar por causa de la predicación del evangelio de Jesucristo, a Pablo no le importaba su vida, pues él sabía que Dios tenía el control de todo.

Luego, al final de este versículo y en el siguiente, agrega: “me gozo y regocijo con todos vosotros. Y asimismo gozaos y regocijaos también vosotros conmigo”, en otras palabras, a pesar del sufrimiento y la situación tensa reinante, Pablo estaba gozoso, la alegría de saber que Dios lo había salvado, y saber que Dios mismo estaba usando su vida para compartir de su amor y salvación, la consecuencia de esto es gozo, y además nos insta, a todos los lectores de su carta, a que también nos regocijemos con él, pues “El gozo del Señor es nuestra fortaleza” (Nehemias 8:10).

Pr. Herman Gajardo P.