“ 3. Fortaleced las manos cansadas, afirmad las rodillas endebles.

4. Decid a los de corazón apocado: Esforzaos, no temáis; he aquí que vuestro Dios viene con retribución, con pago; Dios mismo vendrá, y os salvará.

5. Entonces los ojos de los ciegos serán abiertos, y los oídos de los sordos se abrirán.

6. Entonces el cojo saltará como un ciervo, y cantará la lengua del mudo; porque aguas serán cavadas en el desierto, y torrentes en la soledad.”

Isaías 35:3-6


Nada mejor que encontrar una Palabra como esta para animarnos. Dios sabe como capacitarnos y sabe entregarnos lo que necesitamos, y en el momento preciso. Dios sabe que muchas veces nuestras manos se cansan, se agotan de sostener, de soportar el peso de muchas responsabilidades, de quehaceres, de trabajos por nuestra profesión o los de nuestros ministerios, estemos o no a tiempo completo en la obra del Señor. La pandemia que por este tiempo estamos sobrellevando nos agota, nos desespera, nos aflije por las medidas sanitarias que hay que someterse y respetar, etc., etc.


Son tantas las situaciones que nos agobian, que nuestras manos y nuestras rodillas se cansan, se duelen, y eso lleva a afectarnos psicológicamente, nos duele el alma, el corazón no aguanta, no reaccionamos bien, nos sentimos abatidos, débiles, apocados, con miedos, con incertidumbre. A veces es tanto que lo único que anhelamos es escapar, descansar, no hacer nada, ni siquiera levantarse...


Pero Dios, que nunca pierde el control de todo, se preocupa por nosotros y nos prepara una salida, y nuestra esperanza de vida plena se muestra, glorioso, misericordioso, maravilloso, y nos dice: “No temáis, que vuestro Dios viene, y con retribución, con pago, Dios mismo vendrá, y nos salvará..” ¡¡Gloria a Dios..!!


Y si Él viene, y cuando Él llega, entonces lo maravilloso ocurre, “Entonces los ojos de los ciegos serán abiertos, y los oídos de los sordos se abrirán. Entonces el cojo saltará como un ciervo, y cantará la lengua del mudo; porque aguas serán cavadas en el desierto, y torrentes en la soledad.” y de nada tendremos necesidad, porque Él satisface todo. porque Él es lo mejor para nuestra vida..!! Te necesitamos Señor..!! Ven a morar en nuestro corazón, en nuestro hogar, en nuestra familia, en nuestro trabajo, en nuestro ministerio..!! Bendito sea el Señor..!!


Pr. Herman Gajardo P.