“14. Así que, por cuanto los hijos participaron de carne y sangre, él también participó de lo mismo, para destruir por medio de la muerte al que tenía el imperio de la muerte, esto es, al diablo,
15. y librar a todos los que por el temor de la muerte estaban durante toda la vida sujetos a servidumbre.”
Hebreos 2:14-15
Cuando se habla de la muerte, todos lo hacen con temor, incluso algunos prefieren no tocar el tema, hay quienes ostentan que “para todo hay remedio menos para la muerte”, y en nuestro consciente colectivo, todos sabemos y aceptamos que un día moriremos, pues la muerte es inminente e irreversible, por lo mismo, que alguien resucite, que alguien que estuvo muerto vuelva a vivir, es algo asombroso, catalogado como un milagro. La Biblia contiene numerosos casos de resurrección, tanto en el Antiguo como en el Nuevo Testamento, y todos de por sí son impactantes, pues para todos nosotros no es común que algo así suceda; por eso Jesús, al demostrar su poder sobre la muerte y resucitar a personas, fue cuestionado por un problema de no poder creer que eso pudiera suceder, y más aún cuando Jesús resucita por su propia cuenta, cumpliendo así lo que Él había declarado al decir: “porque yo pongo mi vida, para volverla a tomar” (Juan 10:17), todo eso ni aún sus propios discípulos podían asimilarlo, hasta que lo vieron resucitado.
Jesús vino a vivir entre nosotros, y al ser uno como nosotros, el versículo 14 nos enseña que: “él también participó de lo mismo, para destruir por medio de la muerte al que tenía el imperio de la muerte, esto es, al diablo”, Gloria a Dios..!! Jesús vino a cumplir un propósito definido, y es el de restaurar todas las cosas, pues la muerte entró en nuestra naturaleza a través del pecado, de acuerdo a lo que nos enseñan las Sagradas Escrituras en el libro de Génesis, pero Jesús vino a eliminar a la muerte y volver a darnos la vida eterna que Dios diseñó para nosotros, como bien lo establece el versículo 15: “y librar a todos los que por el temor de la muerte estaban durante toda la vida sujetos a servidumbre”, Maravilloso Salvador Jesucristo..!!
Pr. Herman Gajardo P.


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