“8. Y ante todo, tened entre vosotros ferviente amor; porque el amor cubrirá multitud de pecados.”

1 Pedro 4:8

El versículo que leemos hoy, comienza con las palabras: “Y ante todo…”, enfatizando que podremos hacer muchas cosas, pero lo más importante es “tened entre vosotros ferviente amor”, o sea, no se trata solamente de amarnos., tal como el Señor Jesús nos enseñó, cuando estableció como un nuevo mandamiento el amarse los unos a los otros (Juan 15:17), pues para Pedro, el haber tenido la experiencia personal de amor que Jesús ejemplificaba con su vida, teniendo en cuenta que él conoció y experimentó el verdadero y sublime amor que fluía de la persona de Jesús, lo cual quedó impregnado en él, por lo cual, Pedro en esta carta nos enseña acerca del amor, y le agrega la palabra “ferviente”, de manera que nos amemos con pasión, con vehemencia, con fervor, con entusiasmo, sin fingimiento, pues debe ser sincero, fervoroso.

Luego, Pedro agrega lo siguiente: “porque el amor cubrirá multitud de pecados”, en otras palabras, el amor es una poderosa fuerza, que arrastra todo prejuicio, barre con todo rencor, activa el perdón, anula todo odio, toda ira, y cubre, tapa, protege de una multitud de pecados que nos condenan, pero el amor nos libra de toda condenación, con razón Jesús dijo: “Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna” (Juan 3:16). Bendito amor de Dios que nos alcanzó.

Pr. Herman Gajardo P.