“8. Y cierto hombre de Listra estaba sentado, imposibilitado de los pies, cojo de nacimiento, que jamás había andado.

9. Éste oyó hablar a Pablo, el cual, fijando en él sus ojos, y viendo que tenía fe para ser sanado,

10. dijo a gran voz: Levántate derecho sobre tus pies. Y él saltó, y anduvo.”

Hechos 14:8-10

La manifestación de las maravillas del Señor llegan a Listra, y en el versículo 8, que leemos hoy, dice: “Y cierto hombre de Listra estaba sentado, imposibilitado de los pies, cojo de nacimiento, que jamás había andado”, este hombre solo esperaba un milagro, seguramente había oído de los milagros de Jesús, y ahora habían discípulos de Jesús en su ciudad, entonces era su oportunidad de experimentar las maravillas de Dios para con el necesitado. El versículo 9 continúa con el relato, y dice: “Éste oyó hablar a Pablo, el cual, fijando en él sus ojos, y viendo que tenía fe para ser sanado”, la única esperanza de este hombre cojo estaba puesta en lo que Pablo pudiera hacer por él.

Pablo tenía el poder del Espíritu Santo moviéndose a través de él, y el hombre cojo tenía la fe necesaria para ser sanado, pues la fe es imprescindible para un milagro, pues “sin fe es imposible agradar a Dios” (Lea Hebreos 11:6), un milagro estaba por ocurrir, el versículo 10, dice que Pablo “dijo a gran voz: Levántate derecho sobre tus pies. Y él saltó, y anduvo”, Gloria a Dios..!!, lo imposible ocurrió..!!, la fe se activó, el hombre obedeció a la orden dada, y se levantó..!!. Hoy en día hay muchos que están postrados, y no se levantan porque no activan su fe en el poderoso Nombre de Jesús, si te encuentras en alguna situación complicada y no te puedes levantar, vamos ¡Obedece al Señor!, y ¡Levántate!, pon tu fe y tu confianza en Dios, Él no te fallará..!!

Pr. Herman Gajardo P.