“12. sepultados con él en el bautismo, en el cual fuisteis también resucitados con él, mediante la fe en el poder de Dios que le levantó de los muertos.”
Colosenses 2:12
En la orden final dada por Jesús a sus discípulos, de ir y predicar el evangelio a toda criatura, Él estableció lo siguiente: “El que creyere y fuere bautizado, será salvo; mas el que no creyere, será condenado” (Marcos 16:16), y esto se transformó en parte fundamental de la predicación del evangelio, de manera que todos los nuevos creyentes deben bautizarse, de lo cual, Jesús mismo fue un ejemplo para todos nosotros, al bautizarse con Juan el Bautista. Bautizar significa sumergir, por lo cual, en el bautismo debe la persona sumergirse bajo agua, y esto, después de creer, o sea debe estar consciente del paso a dar. En el versículo que leemos hoy, el apóstol Pablo nos enseña lo que significa el bautismo, pues dice: “sepultados con él en el bautismo”, refiriéndose a la acción de sumergirse bajo el agua, simboliza nuestra muerte, al igual que Cristo murió, lo cual hizo por nosotros.
El mismo versículo continúa diciéndonos: “en el cual fuisteis también resucitados con él”, o sea, al bautizarnos morimos a nosotros mismos, y al salir del agua, resucitamos al igual que Cristo, cuando se levantó de entre los muertos, y su resurrección es la muestra, es la primicia, como lo escribe Pablo en su carta a la Iglesia de Corinto: “Mas ahora Cristo ha resucitado de los muertos; primicias de los que durmieron es hecho” (1 Corintios 15:20). Amén..!! Gloria a Dios..!!. Luego el versículo termina diciéndonos: “mediante la fe en el poder de Dios que le levantó de los muertos”, Amén..!!, pues esto es posible creyendo en su Palabra, en sus preceptos, en su gran poder, y nuestra fe en Él permite que Dios actúe y nosotros tengamos acceso a la vida eterna.
Pr. Herman Gajardo P.


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