“14. no atendiendo a fábulas judaicas, ni a mandamientos de hombres que se apartan de la verdad.”

Tito 1:14

Es interesante seguir leyendo las instrucciones que el apóstol Pablo le sigue dando a Tito, pues en el versículo que leemos hoy dice: “no atendiendo a fábulas judaicas”, haciendo alusión, sin rodeos, a las tantas enseñanzas judaicas y que los judíos, generación tras generación seguían agregando, poniendo cargas al pueblo, muy difíciles de llevar, como bien lo menciona Jesús y se lo enrostra a los fariseos y saduceos (Mateo 23:4). Aparentemente eran tantos los ritos y ceremonias que habían agregado a la ley Mosaica, que complicaban el trasfondo de las leyes ordenadas por Dios. El apóstol Pablo, que fue maestro de fariseos, sabía muy bien a qué se refería, cuando dice: ”fabulas judaicas”, pues, detrás de esos ejemplos utilizados por los fariseos para enseñar las leyes y mandamientos, se tergiversaba la voluntad de Dios.

El versículo luego agrega: “ni a mandamientos de hombres”, aclarando que las fábulas judaizantes, eran precisamente eso, solo mandamientos de hombres, que hoy se conoce como religión judía, y se basan en la Torá, el Tanaj, y el Talmud, y aunque se basan en la ley Mosaica, difieren sustancialmente del cristianismo, por lo mismo, Pablo al darse cuenta de lo que él honestamente creía y practicaba, versus lo que Jesús le reveló el día de su conversión, de inmediato él, abre sus ojos, y deja todo de lado con tal de conocer a Jesucristo (Filipenses 3:8), pues solo Jesús es el camino, la verdad, y la vida (Juan 14:6). Dios nos dé sabiduría de lo alto para no ser engañados por los judaizantes de este tiempo, que con enseñanzas de utilización de objetos, atuendos, y palabras en Hebreo, solo nos apartan de la verdad.

Pr. Herman Gajardo P.