“13. fieras ondas del mar, que espuman su propia vergüenza; estrellas errantes, para las cuales está reservada eternamente la oscuridad de las tinieblas.”

Judas 13

En este versículo, que leemos hoy, Judas Tadeo, inspirado por el Espíritu Santo, nos sigue enseñando acerca de aquellos que totalmente ciegos por el pecado que mora en ellos, son usados por el enemigo para inmiscuirse en las congregaciones, engañar a muchos, y sembrar divisiones y discordancias, y aquí vemos que son como “fieras ondas del mar, que espuman su propia vergüenza”, es interesante como Dios, a través de este escrito, nos insta a abrir nuestros ojos, y tener cuidado de ellos, pues su objetivo es destruirnos y que perdamos nuestra relación con el Señor, y una y otra vez intentarán contaminarnos, pero si confiamos en Dios permaneceremos firmes. Luego el versículo los trata de: “estrellas errantes”, y esto es muy interesante pues sabemos lo que son las estrellas, que con su fulgor apasionan y cautivan, o sea son deslumbrantes, causan admiración, pero son estrellas errantes, sin rumbo fijo, sin objetivos claros, que solo vagan por el inmenso espacio.

A pesar de ser estrellas, similares al sol, que es el centro de nuestro sistema, estas estrellas son errantes y sin un fin determinado, por lo mismo, el versículo termina diciéndonos: “para las cuales está reservada eternamente la oscuridad de las tinieblas”, haciendo claramente una comparación con lo que las sagradas escrituras no enseñan en relación a lo que les sucederá a aquellos que se han rebelado al Creador, y han optado por vivir de acuerdo a sus propios planteamientos e intereses, y se oponen constantemente a los preceptos divinos. Si esto quedó por escrito, es porque es importante que lo tengamos en cuenta, y estemos atentos a las artimañas del enemigo en contra de nosotros, por lo cual aferrémonos cada día más y más al Señor y seamos fieles y leales a Él.

Pr. Herman Gajardo P.