“9. Lo que aprendisteis y recibisteis y oísteis y visteis en mí, esto haced; y el Dios de paz estará con vosotros.”

Filipenses 4:9

Si analizamos este versículo que leemos hoy, nos damos cuenta de inmediato que el apóstol Pablo enfatiza la finalidad de toda su enseñanza, de manera de lograr una meta específica, y esto pues no se trata de solo dar consejos, sino entregar vida a través de lo que se transmite. En el caso específico de Pablo, él consideró que todo lo que vivió y experimentó fue permanente todo por Dios para su crecimiento personal en Cristo, y no en su propio intelecto, por eso él usa sus experiencias, sean buenas o malas, para restarle importancia a lo que hacemos en la carne y preocuparnos más bien de lo espiritual, por lo cual, en el versículo que leemos hoy, especifica lo siguiente: “Lo que aprendisteis y recibisteis y oísteis y visteis en mí…”, o sea, él como maestro entregó una enseñanza, pero esta tenía que ser aprendida, luego agrega que, eso que recibieron, y oyeron, y vieron en él, debe ser consistente para entenderlo a cabalidad.

Luego, dice: “esto haced”, de la misma manera que Jesús lo dijo, cuando participó de la última cena con sus discípulos y les explica su propósito entre nosotros, Tremendo..!! Maravilloso..!!. Pablo se puso como referente para lograr el objetivo de que “el Dios de paz estará con vosotros”, que Dios ponga en nosotros ese sentir, para que seamos referentes de lo que enseñamos, que toda nuestra vida sea usada por el Señor para que otros conozcan a Jesucristo.

Pr. Herman Gajardo P.