“16. quien dijo: Así ha dicho Jehová: Haced en este valle muchos estanques.

17. Porque Jehová ha dicho así: No veréis viento, ni veréis lluvia; pero este valle será lleno de agua, y beberéis vosotros, y vuestras bestias y vuestros ganados.”

2 Reyes 3:16-17

En estos versículos que leemos hoy, podemos darnos cuenta que Dios sigue en control de todo, pues Él está por sobre toda circunstancia adversa, y nada ocurre sin que Él lo permita por algo, en estos versículos se narra la ocasión en que el pueblo de Israel había salido a la guerra, pero no tenían agua, y el rey le pide al profeta Samuel que interceda ante Dios por agua, y la respuesta del profeta fue: “Así ha dicho Jehová: Haced en este valle muchos estanques”, ante lo cual todos se extrañaron pues no había ninguna señal de lluvia, quizás al igual que muchos de nosotros ante circunstancias adversas clamamos a Dios, pero no vemos ninguna señal de respuesta, y ante lo cual solo debemos ejercitar nuestra fe en el Señor, pues si Él se compromete a bendecirnos, es porque Él lo hará.

Para ratificar la respuesta de Dios ante la necesidad, el profeta de Dios insiste diciéndonos: “Porque Jehová ha dicho así: No veréis viento, ni veréis lluvia; pero este valle será lleno de agua, y beberéis vosotros, y vuestras bestias y vuestros ganados”, y eso es para acentuar que es más valioso creer antes que ver, pues es Dios mismo que nos está enseñando a depender de Él en todo tiempo, y que no nos guiemos por lo que nosotros vemos, sino por creer en las promesas del Señor, aunque no veamos nada, debemos aprender a ver “las cosas que no son, como si fuesen” (Romanos 4:17), y no ser como Tomás que dijo “ver para creer”, pero Jesús lo retó por eso y le dijo: “Porque me has visto, Tomás, creíste; bienaventurados los que no vieron, y creyeron”. Es tiempo de activar nuestra fe... el desierto florecerá.

Pr. Herman Gajardo P.