“15. sino santificad a Dios el Señor en vuestros corazones, y estad siempre preparados para presentar defensa con mansedumbre y reverencia ante todo el que os demande razón de la esperanza que hay en vosotros;”
1 Pedro 3:15
En este versículo que leemos hoy, el apóstol Pedro continúa enseñándonos acerca de cómo manejarnos en medio del asedio que permanentemente el enemigo nos presiona para desistir de nuestra confianza y esperanza en el Señor. Aparte de estar confiados en Dios y en paz con todos, Pedro nos insta a que debemos “santificad a Dios el Señor en vuestros corazones”, de manera que, no tengamos rencor con quienes nos atacan, sino más bien amarlos y tener misericordia por ellos, y esto no debemos hacerlo por apariencias sino de corazón, entonces santificamos a Dios, cuando entramos en esa esencia de santidad por causa de Cristo. Luego dice: “y estad siempre preparados para presentar defensa”, o sea, estudiar la Palabra y prepararnos es imprescindible.
Considerando que, debemos estar constantemente preparados para defender la sana doctrina, también debemos tener en cuenta que nuestra defensa debe ser “con mansedumbre y reverencia ante todo el que os demande razón de la esperanza que hay en vosotros”, y esto pues no debemos ser propensos a discutir, sino más bien que nuestro actuar sea el referente de lo que creemos, pues es Jesús quien vive en nosotros, y Él debe verse y no nosotros.
Pr. Herman Gajardo P.


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