“1. Así que, hermanos míos amados y deseados, gozo y corona mía, estad así firmes en el Señor, amados.”

Filipenses 4:1

La corta frase con que comienza este versículo que leemos hoy, tiene una connotación gramatical muy importante, pues, lo que el apóstol Pablo nos está enseñando en esta carta, es algo que siempre debemos tener presente, la frase es: “Así que”, o sea, por lo tanto, o más bien, considerando todo lo que les he escrito, queridos “hermanos míos amados y deseados, gozo y corona mía”, aquí se refiere a los creyentes que leerán esta carta, por eso los trata de hermanos, les dice que son muy amados por él, pues son el gozo de su corazón, y por consiguiente, son también por quienes él recibirá la corona de justicia que Dios entrega a sus escogidos, y al saber que los lectores han permanecido fieles al Señor, entonces lo encomendado por el Señor, el predicar el evangelio y hacer discípulos, se ha cumplido.

Luego, el versículo termina con la siguiente declaración: “estad así firmes en el Señor, amados”, Amén..!!, este es un mandato del apóstol para cada uno de nosotros hoy, pues, es necesario el estar, y permanecer, firmes en el Señor, de lo contrario tendríamos que lamentar que nuestro cometido, nuestro servicio al Señor ha sido en vano, y nos perderíamos de recibir la corona que Dios tiene preparada, por lo cual, debemos afianzarnos cada día, más y más, el el Señor, y permanecer fieles y leales al cumplimiento del mandato que hemos recibido, de manera que muchos procedan al arrepentimiento, y sean salvos. Animémonos unos a otros a estar siempre firmes en el Señor.

Pr. Herman Gajardo P.