“13. La iglesia que está en Babilonia, elegida juntamente con vosotros, y Marcos mi hijo, os saludan.

14. Saludaos unos a otros con ósculo de amor. Paz sea con todos vosotros los que estáis en Jesucristo. Amén.”

1 Pedro 5:13-14

Estos versículos que leemos hoy, son las últimos palabras del apóstol Pedro de esta su primera carta, la cual hemos estado estudiando versículo a versículo, empapándonos del inmenso amor de Dios por cada uno de nosotros al entender el gran sacrificio de Cristo al morir en nuestro lugar y perdonar todos nuestros pecados, a través de esta carta Pedro hace hincapié en perseverar en medio de las pruebas y sufrimientos por causa de nuestra fe, que es “mucho más preciosa que El oro”. Esta carta , dice que la escribe desde Babilonia, posiblemente se refiera a Roma, en cuyo lugar había una congregación de santos que, a pesar del ambiente en contra, perseveraban en la doctrina. Un hermoso ejemplo de vida para nosotros en estos días.

En el versículo 14, dice: “Saludaos unos a otros con ósculo de amor”, o sea, ámense, demuéstrense su amor, que todos sepan nos amamos, que las enseñanzas de Jesús hoy son parte de nuestra vida, que no tenemos nada que ocultar, todo lo contrario, debemos ser “cartas abiertas, leídas por todos los hombres” (2 Corintios 3:2), somos referentes de la vida de Cristo en nosotros. La carta termina con la siguiente frase: “Paz sea con todos vosotros los que estáis en Jesucristo. Amén”, que la paz de Dios esté y permanezca en cada uno de nosotros. Maravilloso Dios que está con nosotros siempre.

Pr. Herman Gajardo P.